Que mi risa contagie al río,
que mi pesar la corriente se lleve
que la brisa acaricie mi cuerpo,
como tus manos hicieron la
primera vez.
Que el sol broncee mi cuerpo
para que tus ojos se alimenten
al verme y así poder calmar tu deseo,
dejan dote beber de mi ser.
Que mi risa contagie al río,
que tu cuerpo calme mi sed
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